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Educación en Valores y Calidad Educativa - Universidad Dr. José Gregorio Hernández
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Educación en Valores y Calidad Educativa

 CURSO DE INDUCCIÓN DOCENTE PAR III 2016

Anuncia la Dra. Julieta Oquendo, Coordinadora de Talento Humano Académico

 

Dirección de Información y Cultura. A las 4 de la tarde del miércoles 5 de octubre, en el auditorio de nuestra Casa de Estudios, tendrá lugar el Curso de Inducción correspondiente al presente lapso, un nuevo paso de avance en el proceso de consolidar nuestra planta profesoral considerada de las mejores de la región.

 

Recordemos, en primer lugar, que la idea del proyecto de Universidad nace con el Instituto Universitario de Tecnología con el mismo nombre, que funciona en Valera, Estado Trujillo, desde abril de 1997. La experiencia indicaba que era posible y quizás hasta necesario, continuar con un proyecto educativo de mayor envergadura, pero esta vez, por razones de factibilidad, en la ciudad de Maracaibo. Así, en septiembre de 1997 se inician los estudios de mercado y de factibilidad económica. Los doctores Adolfo y Albes Calimán González inician un esfuerzo académico, financiero, diverso, con el respaldo de sus familias y de algunos universitarios de importante trayectoria que se suman al propósito.

 

En enero de 1998 se registra legalmente la Asociación Civil Universidad Dr. José Gregorio Hernández y se introducen ante el Programa de Evaluación Institucional (PEI) de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) del Consejo Nacional de Universidades (CNU), los ejemplares contentivos de la primera fase del proyecto, a saber: Fundamentación y Factibilidad del proyecto, Estatuto Orgánico, Diseño Curricular, Soporte Financiero, Planta Física, Asuntos Estudiantiles y Control de Estudios. Posteriormente, a mediados de 1998 se realizan las correcciones y reformulaciones a la primera fase del proyecto sugeridas por el PEI, y se envían a la Coordinación de los Núcleos de Decanos de la Secretaría Permanente los proyectos académicos de las nueve carreras solicitadas originalmente: Ingeniería de Computación y de Sistemas, Administración, Contaduría y Gerencia de Recursos Humanos, Educación Integral y Pre-escolar, Diseño Gráfico y Arte.

 

Cumplidos todos los pasos legales y obtenidas todas estas aprobaciones, solo restaba la autorización de funcionamiento por parte del Ejecutivo Nacional. Esto ocurrió el 24 de febrero de 2003, según Decreto Presidencial No. 2.315 aparecido en la Gaceta Oficial No. 37.672 del 15 de abril de 2003. De esta manera se habían cumplido todas las instancias legales y la universidad Dr. José Gregorio Hernández podía oficialmente iniciar sus actividades administrativas y académicas a partir de esa fecha, lo cual así ocurrió.

 

INICIO


A partir del lunes 21 de abril de 2003 la Universidad comienza formalmente sus actividades con las tres facultades y siete carreras aprobadas por el Consejo Nacional de Universidades.


VALORES INSTITUCIONALES


Verdad, Ética, Democracia, Autonomía, Justicia Social, Solidaridad Humana, Responsabilidad Social y Moral, Compromiso, Excelencia, Innovación y Competitividad

 

Universidad Dr. José Gregorio Hernández, Universidad de Maracaibo, Universidad de los Valores: la triple dimensión de un compromiso fundacional que en cada acontecimiento se arraiga y suma mayor número de voluntades. Por ejemplo, en calidad de liderazgo: En la UJGH formamos un docente líder, capaz de permanecer en la vanguardia y hacer de nuestra Casa de Estudios una referencia fundamental en Venezuela. Porque ese es el objetivo: destacarnos en términos de excelencia, de logros, de valores, de principios. Estamos obligados a ser diferentes, a ser los mejores.


Los fundadores de la Universidad de los Valores, los doctores Adolfo y Albes Calimán, cada uno en su momento, en su escenario y con fundamento en las circunstancias, han expresado su interés en lograr que las acciones de todo orden estén en estrecha vinculación con el estudiantado, lo cual supone relaciones horizontales, comprensión y tolerancia. No podemos incurrir en el error del aislamiento, en el sentido de rodearnos de argumentaciones académicas incomprensibles: el diálogo se vuelve monólogo y éste soliloquio. El tiempo se nos va en repeticiones que no llegan, dejamos de lado el presente y el futuro; la esperanza desaparece de los horizontes que se abren ante nosotros. Por eso nos interesa la comunicación asertiva, interactuar constructivamente, enseñar a edificar, a transformar para bien: es nuestro profesional ciudadano, orgullo UJGH.


Hemos afirmado en la Universidad de los Valores que la necesidad de lograr la excelencia se presenta como el reto más importante que debe enfrentar el sistema educativo ante el surgimiento de la Sociedad del Conocimiento que caracteriza al Siglo XXI. Pero para entender mejor los cambios perentorios que se requieren en el sistema educativo y, sobre todo para alcanzar la excelencia en la educación superior, es necesario analizar los desafíos que tiene que enfrentar el sistema educativo, a todos sus niveles, ante el dinámico proceso de transformaciones que nos plantea la globalización, la revolución tecnológica y la aparición de la referida sociedad del conocimiento.

 

Las cambiantes realidades que tiene que enfrentar la educación y, en especial las universidades como cúpula del sistema educativo y la restricción de recursos que, especialmente en países en desarrollo como Venezuela, limitan cualquier plan de reformas, obligan a pensar con criterios conservadores o realistas en los cambios requeridos en nuestra universidad, es decir manteniendo el justo equilibrio entre la universidad deseable y la universidad posible.

 

En diversos eventos realizados en UJGH hemos reafirmado que el nuevo paradigma educativo que será determinante para las transformaciones que deben producirse en la institución universitaria como respuesta a las demandas educativas de la economía digital, tendrá características muy distintas al modelo de la educación tradicional. El trabajo y el aprendizaje se entenderán como un mismo concepto y actividad; el aprendizaje continuo aparece como un reto vital y con tendencias a realizarse fuera del sistema educativo formal; se estima un proceso lento de transformaciones y ajustes de las instituciones tradicionales; la velocidad de los cambios y la lentitud para ajustarse a los mismos de las universidades tradicionales provocan la necesidad de crear nuevas organizaciones de aprendizaje.

 

El país requiere renovar su sistema de educación superior y promover la excelencia en sus universidades para que las mismas sean agentes activos, en el esfuerzo que se impone para desarrollar la cultura de la productividad y la calidad, que son valores fundamentales para hacer frente a los actuales escenarios globales. Requiere igualmente que sus universidades asuman un pacto social para enseñar el respeto a las instituciones; para fomentar la cultura ciudadana, los valores éticos y morales y la solidaridad; para formar los líderes nacionales en la sociedad del conocimiento, no sólo como profesionales altamente competitivos por sus habilidades, sino también por su capacidad emprendedora y promotora. Se hace necesario igualmente reforzar los valores autóctonos, a fin de que el país se inserte, con identidad propia en el proceso global. En síntesis, para acrecentar el capital humano, la capacidad humana y el capital social que serán los verdaderos recursos para la construcción de la nueva Venezuela. La nueva universidad que hay que lograr en Venezuela, dada la crisis de valores que vive el país, debe contribuir eficientemente, mediante la pedagogía de los valores, a la restauración de un consenso moral como forma de asegurar la supervivencia de la sociedad y del Estado.

 

Venezuela necesita una educación superior que eduque no sólo para la productividad y el desarrollo científico y tecnológico, sino también para la convivencia social y la solidaridad y sobre todo, para contribuir eficientemente a la lucha contra la pobreza y la exclusión y a un desarrollo sustentable, en términos económicos, políticos, sociales y en armonía con el ambiente. Este debe ser el objetivo básico del contrato social que deben asumir las universidades con el país y debe ser parámetro fundamental para la evaluación del desempeño de estas instituciones.

 

En UJGH nos declaramos presentes y estamos comprometidos.


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